La visita es una parte esencial del proceso

Durante una inspección, el valuador recopila información del inmueble y contrasta los documentos disponibles con sus características físicas.

Ubicación y entorno

Se observa la localización, accesos, equipamiento urbano y características generales de la zona. Estos elementos ayudan a entender el contexto de la propiedad.

Superficies y distribución

El profesional revisa medidas, espacios, niveles, distribución y uso actual. También identifica ampliaciones o modificaciones visibles que deban considerarse.

Construcción y conservación

Se registran materiales, calidad constructiva, antigüedad aparente y estado de conservación. No se trata de una inspección estructural, sino de información necesaria para la valuación.

Recomendación para el propietario

Procura facilitar el acceso a todas las áreas y tener disponible la documentación del inmueble. Si existen remodelaciones recientes o circunstancias especiales, coméntalas durante la visita.